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Vecinos de Playas piden paz en procesión nocturna del Viernes Santo
Cientos de fieles recorrieron once calles con antorchas e imágenes sagradas, elevando plegarias por la tranquilidad local y nacional.
La noche del 18 de abril, el cantón Playas se llenó de fe cuando cientos de personas salieron a las calles para participar en una procesión religiosa multitudinaria. El recorrido abarcó once vías principales del municipio, donde los devotos no solo conmemoraron la Pasión y Muerte de Jesucristo, sino que también elevaron plegarias específicas por la paz en la ciudad y en todo el país.
La actividad comenzó a las 19:00 en la iglesia La Merced, con un sermón centrado en las Siete Palabras y la adoración de la cruz. Desde ese punto, la multitud avanzó durante más de tres horas portando antorchas, velas e imágenes del Cristo Crucificado. En cada estación del víacrucis, los participantes meditaron sobre los últimos momentos de Jesús y rezaron para que reine la tranquilidad en el territorio.
Entre los asistentes se destacó Cristóbal Mite, de 60 años, quien ha cargado la cruz desde joven. A pesar de su edad, continuó caminando sin detenerse, aunque reconoció que ahora solo le permiten llevarla por una cuadra. Gloria Yagual, fiel participante desde los ocho años, expresó en medio de la marcha que, ante los momentos difíciles, la comunidad se refugia en Dios para que la paz vuelva a sus hogares, como publicó este diario en Misa campal y ceremonia de la Banda honran a la Virgen de la Merced en el Mirador de Playas.
El párroco José Guerrero señaló que esta procesión es un elemento esencial del calendario litúgico anual. Para el sacerdote, el evento funciona como una invitación al recogimiento y a la renovación espiritual, logrando que la comunidad se una en torno a su fe compartida.